top of page

Boletín Fiscal

  • Foto del escritor: GPC Consultores
    GPC Consultores
  • 21 ene
  • 3 Min. de lectura
Materialidad de las operaciones: un concepto clave en la fiscalización actual
Materialidad de las operaciones: un concepto clave en la fiscalización actual

__________________________________________________________________________________


En los últimos años, la materialidad de las operaciones se ha consolidado como uno de los principales criterios utilizados por el Servicio de Administración Tributaria (SAT) para evaluar la procedencia de deducciones, acreditamientos de impuestos y, en general, la validez fiscal de las operaciones reportadas por los contribuyentes.


Este concepto, aunque no se encuentra definido de manera expresa en el Código Fiscal de la Federación (CFF), ha adquirido relevancia a partir de criterios administrativos, jurisprudenciales y prácticas de fiscalización cada vez más frecuentes.


El objetivo de este boletín es explicar de manera clara qué se entiende por materialidad, por qué es relevante hoy y cómo pueden las empresas prepararse para demostrarla adecuadamente.


¿Qué se entiende por materialidad de las operaciones?


En términos fiscales, la materialidad se refiere a la capacidad del contribuyente para demostrar que una operación realmente ocurrió, que tuvo sustancia económica, y que respondió a una finalidad de negocios legítima, más allá de la simple existencia de un Comprobante Fiscal Digital por Internet (CFDI).


En otras palabras, la autoridad fiscal ya no se limita a verificar que exista una factura correctamente emitida, sino que analiza si la operación fue real, necesaria y coherente con la actividad del contribuyente.


Este enfoque se alinea con el principio de sustancia económica sobre forma jurídica, conforme al cual lo relevante es la realidad económica de la operación y no únicamente su apariencia documental.


¿Por qué la materialidad es especialmente relevante en este momento?


El SAT ha fortalecido sus procesos de fiscalización mediante cruces automatizados de información, análisis de operaciones entre contribuyentes y revisiones enfocadas en detectar prácticas de simulación.


En este contexto, la materialidad se ha convertido en un elemento central para: Identificar operaciones inexistentes o simuladas.


Cuestionar deducciones que, aun contando con CFDI, carecen de evidencia adicional.


Evaluar la congruencia entre ingresos, gastos, estructura operativa y recursos materiales del contribuyente o de sus proveedores.


Cada vez es más común que, ante una revisión, la autoridad solicite al contribuyente pruebas adicionales que acrediten la veracidad de las operaciones realizadas y si estas son estrictamente indispensables para el desarrollo de la actividad preponderante del contribuyente.


Es importante destacar que la carga de la prueba recae, en gran medida, en el contribuyente. Recordemos que nuestro sistema tributario se basa en el principio de la autodeterminación de las contribuciones.


¿Cómo se puede demostrar la materialidad de una operación?


Para acreditar materialidad no existe un único documento suficiente. La recomendación es contar con un conjunto coherente de evidencias, entre las que pueden incluirse:


  • Contratos debidamente formalizados.

  • Órdenes de trabajo, reportes de servicio o entregables.

  • Evidencia de ejecución (fotografías, reportes técnicos, bitácoras, actas). 

  • Un debido registro contable de las operaciones efectuadas.

  • Expedientes de identificación de los proveedores y prestadores de servicios.

  • Correos electrónicos u otras comunicaciones relacionadas con la operación.

  • Comprobantes de pago que coincidan con los montos y fechas registradas.

  • Documentación que acredite la necesidad y finalidad económica de la operación para el negocio.


La congruencia entre todos estos elementos es clave para fortalecer la defensa fiscal del contribuyente.


Buenas prácticas para las empresas


Como medida preventiva, se recomienda que las empresas:


  • Implementen revisiones periódicas de materialidad en operaciones relevantes.

  • Mantengan un sistema ordenado de gestión documental.

  • Verifiquen que sus proveedores cuenten con capacidad operativa real.

  • Aseguren coherencia entre contabilidad, CFDI, pagos y evidencia operativa.

  • Anticipen posibles cuestionamientos antes del cierre del ejercicio fiscal.

  • Una adecuada gestión de la materialidad permite reducir riesgos y brinda mayor certeza frente a eventuales revisiones de la autoridad.


Conclusión


La materialidad de las operaciones no es una tendencia pasajera, sino un criterio estructural en la fiscalización actual. Entenderla y gestionarla correctamente puede marcar la diferencia entre una revisión fiscal controlada y una contingencia significativa.


Contar con documentación adecuada, evidencia suficiente y coherencia económica es hoy una necesidad indispensable para cualquier empresa.


Referencias


  1. Instituto Mexicano de Contadores Públicos (IMCP), Fisco Actualidades, diversos números sobre materialidad y sustancia económica.


  1. Código Fiscal de la Federación, principios generales de fiscalización.


  1. Colegio de Contadores Públicos de México, análisis sobre materialidad, legalidad y cumplimiento fiscal.


  1. Principio de sustancia económica sobre forma, criterios administrativos y fiscales aplicables en México.


C.P. Ismael Pérez 

Socio de Fiscal 

Tel: 55-4333 01.51. Ext. 104 


L.C. Jessica Avila 

Asociada de Fiscal 

Tel: 55-4333 01.51. Ext. 112









 
 
 

Comentarios


Conectar

Será un placer conectar con usted y conocer sus necesidades. Estamos para servirle.

Dirección

Agustín González de Cossío No.1 Interior 201 y 301, Colonia del Valle, CDMX

Email

Teléfonos

(55) 4333-0151

(55) 4333-0152 

Contáctenos

Gracias, a la brevedad lo contactaremos.

© 2022 GPC CONSULTORES 

bottom of page